Celos
Llaga amorfa la que profana en mí,
-cintura de carmín que agota la soltura-
remontas el pasado en hombros de hierro
y en la sutil confianza me pierdes en tormentos.
Me atas para recoger una a una mis lágrimas
¡Hombre coleccionista, te persigue la ambición!
Silicona en los pómulos y dientes de plata,
no te basta con armar hazañas
que vienes acribillado por el concreto,
haces sentir lastima hasta en mis sueños
¿Es tu vida un mundo obsoleto?
Eliges y pintas en trizas mi corazón,
así te disfrazas de lobo en tumbas,
-en las pupilas de un cementerio furtivo-
dolor hiriente en bragas rojas
y alas mutiladas en pena.
Permite surcar el cielo flamante
con el desahogo en la lengua
¿Es mi rutina un abecedario
de tacañees por la razón?
Un ser testarudo vive
quien quemó todas las entrañas
para salvarte de la desazón.
No me niegues el don de amarte
en el silencio de mis venas
que aúllan en los celos.